¿Juguete-artefacto o juguete-instrumento? scratches

¿Juguete-artefacto o juguete-instrumento?

Hay juguetes que vienen “llenos”. Una muñeca con un rostro determinado. Una espada con un mango determinado. Un videojuego con una historia determinada.

Un juguete “lleno” puede ser edificante, sí que puede. Pero no invita a la creatividad tanto como al consumo.

Un juguete “incompleto”, por otro lado, nos da motivos para imaginar, investigar y experimentar. Aún sin pretender hacer eso. Un bastón puede, según el momento, ser un sable láser o una espada medieval. Una muñeca sin rostro me puede acompañar también en mis tristezas, no sólo en mis sonrisas. Un videojuego incompleto -vacío podemos decir- nos pone en un maravilloso aprieto… todo es posible.

Por eso utilizamos herramientas como Scratch, que son más parecidas a un lienzo en blanco que a un tablero de mesa con reglas preestablecidas. Es un instrumento.

En Escuelita, creemos firmemente que aprendizaje es algo más que volcado de información, y que tiene que ver con esto, con permitir que el juego se despliegue. Luego, la programación, la ilustración digital o matemática, se aprenden casi por accidente.

El caleidoscópico espacio entre mi lugar actual y mis mundos posibles, es en simultáneo el aprendizaje y el juego.

El juguete ideal, finalmente, nunca está completo.